jueves, 18 de mayo de 2017

Marcelo Bielsa y los medios de comunicación


Si has llegado a este articulo, probablemente sepas de mi admiración hacia Marcelo Bielsa y si no es así vaya por delante a la hora de conocer el motivo de este articulo digamos que diferente. Hace unos días con motivo de su presencia en las charlas organizadas por la Confederación Brasileña de Futbol y sus palabras hacia los medios de comunicación volví a ver algunas de sus intervenciones sobre este tema y me propuse recopilar algunas de las más destacadas ya que han sido varias las ocasiones en que Marcelo ha tenido palabras hacia los medios de comunicación o sus respuestas han permitido observar cual es su opinión sobre el periodismo y la labor que realiza.

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Así se expresaba Marcelo Bielsa el pasado 8 de Mayo:
“El procedimiento educativo más poderoso que tiene la sociedad ya no son más las escuelas, son los medios de comunicación, porque los medios de comunicación influyen más que la familia y que la escuela que son los elementos genuinos de formación. Es una vergüenza que los medios de comunicación eduquen a la gente porque los medios de comunicación tienen intereses específicos y la educación tiene intereses diferentes a los medios de comunicación y la familia tiene expectativas diferentes a los medios de comunicación. ¿Por qué digo esto? Porque el mismo argumento que se utiliza para amplificar un comportamiento en la victoria es el que se utiliza para condenar el comportamiento en la derrota, y lo traduzco: Si Neymar recupera la pelota, contraatacamos y hacemos un gol y ganamos ocho partido seguidos (dirán lo domesticó Neymar, hizo que Neymar fuera colectivo en vez de individual) pero el día que pierda, este burro en vez de hacer jugar a Neymar a lado del arco lo hace perseguir al marcador de punta rival y eso es la especialidad de los medios de comunicación. Los medios de comunicación se especializan en pervertir al ser humano en función de victoria o derrota”

En este otro (video completo pinchando aqui) , podemos ver un Marcelo Bielsa en estado puro. Se trata de una rueda de prensa que tuvo lugar el 29 de Enero de 2015 cuando dirigía al Olympique de Marsella y se iba a enfrentar al Evian. Marcelo trata de explicar porque evita los entrenamientos abiertos a la prensa y como se comporta el periodismo. El video también nos permite conocer que Marcelo colabora (al menos en ese momento tenía a su cargo Francia y Argentina) con un grupo que selecciona las mejores noticias del mundo del futbol.

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“ En Bilbao donde yo trabajé dos años nunca hubo un entrenamiento a puerta cerrada, lo que describe mi posición respecto del trabajo que ustedes hacen. La verdad es que a ustedes lo que pasa en el entrenamiento no les interesa, sí les interesa ver si pueden percibir algún conflicto para amplificarlo porque el contenido del entrenamiento no les interesa, entonces yo voy hacer lo necesario para que ustedes puedan ver un entrenamiento semanal. Les voy a contar una breve experiencia personal, cuando yo trabajaba en Chile, me hacían requerimientos similares a estos. La explicación fue que querían informar sobre el contenido de los entrenamientos, cosa que no es cierto porque a ustedes no les interesa evaluar lo que pasa con el entrenamiento y vincularlo con el juego. Es muy útil que el público sepa que ustedes quieren ver los entrenamientos para ver si pueden amplificar algún problema de relación que exista dentro del grupo. No estoy prejuzgando, hace 30 años que contacto con los medios de comunicación y sé perfectamente cómo funcionan. (Respondiendo a un comentario de un periodista Marcelo responde que la relación del público es diferente a la del periodista porque el público quiere tocar al ídolo). En los entrenamientos de un equipo siempre hay peleas entre el cuerpo técnico y los jugadores y si vosotros estuvierais observando nosotros no podríamos discutir libremente porque la necesidad de la disputa sería neutralizada por la repercusión. ¿Por qué tiene que haber diferencias y discusiones? Porque se reclama esfuerzo a 200 pulsaciones y eso siempre genera conflicto y es indispensable, por lo que nosotros evitamos la presencia de espectadores. Eso, si ustedes lo entendieran, compartirían mi punto de vista. Les cuento la última anécdota para que el público sepa que a ustedes sólo les interesa el conflicto al observar el entrenamiento. En Chile me pidieron lo mismo, accedí y fui al entrenamiento sin una prótesis dental que yo usaba en aquel momento que dejaba el frente de mi boca desdentado. Obviamente al otro día todos los medios de comunicación comentaron en entrenamiento en función de mi boca y no hicieron un solo comentario de los ejercicios que vieron. Si usted ve, nunca hay ningún comentario en ningún medio de prensa sobre el contenido de los entrenamientos”

En la misma rueda de prensa, respondiendo a otro comentario de un periodista, Marcelo expone lo siguiente: “A mí lo único que me interesa es que el público sea más culto y el periodismo al público lo único que le ha enseñado en líneas generales es geometría, 4-3-1-2,4-4-2,3-4-1-2 o siglas de esa naturaleza que no necesitan ser explicadas más allá de los números."

Ya durante su etapa en Bilbao Marcelo se había expresado en una línea similar para referirse a los entrenamientos a puerta cerrada de la siguiente manera: “Los entrenamientos deben ser privados. Un solo ejemplo: en todo entrenamiento siempre hay fricciones y cuando esas fricciones se difunden públicamente, las consecuencias se multiplican y eso trae problemas internos. Pero las fricciones en una cancha son lo más normal del mundo. El jugador está en deuda de oxígeno y eso altera la paciencia y la tolerancia. Y los entrenadores tenemos que exigirle al jugador en deuda de oxígeno. Siempre hay fricciones, es más, uno las provoca. Las consecuencias de una pelea verbal entre el entrenador y el jugador son mínimas si no transcienden y máximas si transcienden. No es lo mismo un episodio observado por diez personas que por un millón. Es muy difícil que yo tenga una diferencia con un jugador, pero si sé que es necesario acicatar a un futbolista cuando más incomodo está. Entonces, eso uno necesita hacerlo en privado para que las reacciones no tomen estado público y se maginifiquen”

Un tipo peculiar Marcelo, una persona a la que hay que conocer y en la que muchos se fijan. A continuación reproduzco un fragmento del libro “La vida por el fútbol” que además de seguir permitiéndonos ver la percepción que tiene Bielsa del periodismo nos permite conocer el motivo por el que no atiende entrevistas personalizadas, algo que en cierto modo imitó Guardiola.


Nos situamos durante su etapa como seleccionador argentino…
Cuando Marcelo se hizo cargo, tomó una decisión tan distinta como atrevida: para el técnico no había diferencia entre una radio pequeña de provincia de Santa Cruz y el canal de televisión más importante del país. Toda comunicación se haría a través de las conferencias de prensa.

Al técnico siempre lo inquietó la simplificación de la prensa, veinte frases que sostienen una idea convertidas en una línea. Prefería ser un desconocido a ser conocido equivocadamente: “ Soy especial, me importa mucho la opinión del otro, y en ocasiones me causa mucho daño lo que lleguen a pensar de mí. En las entrevistas desearía que aparezca lo que pienso. No tengo problemas si me atacan por lo que creo, pienso o siento, pero sí que me critiquen por cosas que no dije, o que pusieron creyendo que dije”.

La decisión fue criticada por los poderosos, que acostumbrados a un trato diferenciado observaban cómo, a partir de la nueva reglamentación, ya no contaban con ningún tipo de privilegio. La audiencia y el dinero dejaban de ser variables para obtener acceso. Darle una entrevista particular a algún medio implicaría el pedido de su competencia y ésa era una puerta que Bielsa no estaba dispuesto a abrir.

De cualquier manera, a lo largo de su ciclo debió lidiar con periodistas que no aceptaban ese trato igualatorio. Pero estaba en perfectas condiciones de responderles: “ Si el precio para armonizar con los intereses de los demás es que yo tenga que hacer diferenciaciones, no las voy a hacer. ¿Por qué no discutimos eso, si está bien o está mal que atienda a todos por igual? Y si está mal, díganlo. Porque hay gente que piensa que está mal, lo que pasa es que no puede sostenerlo. ¿Cómo se defiende aquel que dice que una FM de Salta merece un trato inferior al del medio más poderoso de la Capital?”

Eso sí, en las conferencias de prensa el entrenador se quedaría todo el tiempo que fuera necesario hasta evacuar la última duda, así tuviera que pasarse una mañana entera. Jóvenes de medios de todo el país llegaban hasta el predio de Ezeiza cada vez que podían e interrogaban al técnico durante horas.

La dinámica produjo varias situaciones curiosas. En alguna oportunidad, los reporteros gráficos y algunos periodistas solicitaron poder presenciar una práctica de fútbol en el día previo a un partido. Bielsa les explicó el porqué de su negativa: “ El idioma que se utiliza en la máxima exigencia no es el mismo que en cualquier otro ámbito. Para el entrenador y el jugador es normal, pero se corre el riesgo de que sea sacado de contexto por el que lo observa desde afuera,  por lo tanto sea malinterpretado. Yo busco lo mejor del jugador y el mensaje tiene que ver con la demanda de una entrega absoluta. Si ustedes están allí, se pierde esa naturalidad. Si para que trabajen mejor, yo tengo que trabajar peor, entonces no sirve”.


Aquellos que concurrían a los encuentros de Bielsa con la prensa buscando un título para vender, se marchaban decepcionados luego de una hora de aguardar infructuosamente la frase maketinera. Perezosos, preferían denostar el momento calificándolo de aburrido y haciendo un punto de ese vocabulario “difícil de entender”. Enemigo de esa idea, Bielsa desarrollaba conceptos y, si era necesario, volvía a la misma respuesta, aunque hubieran pasado algunos minutos y los temas derivaran hacia otras inquietudes.

Cuando se podía hablar de fútbol dejando de lado la coyuntura, Bielsa se soltaba y se entregaba a una catarata de conceptos. Los habituales de las conferencias sabían que debían pasar los primeros sesenta minutos y que recién después venían lo mejor. A los periodistas que respetaba, conocía o aquellos que le entregaban una inquietud que consideraba valiosa, les contestaba mirándolos a los ojos. Para el resto, sin perder la educación, utilizaba su típica mirada hacia abajo. Cuando algún tema lo atrapaba, cotejaba su respuesta con el interlocutor de turno, pidiéndole una opinión al periodista e invitándolo a debatir ideas. Rara vez quedaba enfrentado a un reportero; e incluso en alguna oportunidad en que tildó a algún periodista de “enemigo”, modificó el término a los pocos minutos, pero sin cambiar su manera de pensar: “Todo lo que me separa de usted, me enaltece como persona”, le dijo en una oportunidad a un cronista, sin anestesia.

Creyentes de que en algún momento le torcerían el brazo, los medios dominantes le hicieron persecuciones periodísticas y ofertas suculentas para lograr la tan ansiada exclusiva. Jamás aceptó. Acostumbrados a tenerlo todo a partir del dinero, nunca pudieron digerir su negativa sistemática y esperaron los malos resultados para criticarlo con fuerza. Tampoco le importó. Prefirió correr el riesgo, pagar el costo y considerarlos a todos por igual, sin excepción. Su convicción y sus argumentos fueron siempre su mejor defensa.

Hasta aquí el fragmento que nos permite conocer como se relacionaba ya Marcelo Bielsa con los medios de comunicación hace 20 años.

A continuación otros momentos con intervenciones o respuestas peculiares que muestran su opinión y relación con el periodismo.

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